Los movimientos y organizaciones sociales nacionales e internacionales, partidos políticos, iniciativas ciudadanas por la paz y plataformas de derechos humanos, nacionales y regionales, organizaciones de mujeres y LGBTI que suscribimos este pronunciamiento, nos negamos a ser espectadores y hemos decidido estar en permanente movilización en defensa del proceso de paz y sus principales logros, en el entendido de que la paz es un derecho fundamental que pertenece al conjunto de la sociedad y es el primer bien público a alcanzar.


Hemos expresado nuestra indeclinable voluntad de defensa de los aspectos sustanciales del acuerdo firmado entre el gobierno y las FARC el pasado 26 de septiembre, en particular, las políticas y los mecanismos para lograr una reforma rural integral, para ampliar los espacios de participación de la sociedad, mejorando las instituciones y prácticas políticas del país, el sistema y el proceso de Justicia Transicional, con todos sus mecanismos para hacer efectivos los derechos de las víctimas a verdad, justicia, reparación y garantías de no repetición, el reconocimiento del enfoque diferencial y de géneros, y las medidas que permitirán la transformación de las FARC en una organización política, aspectos todos que deben permanecer en los ajustes del Acuerdo.

Entendemos que los acuerdos en su esencia van dirigidos a hacer efectivos los derechos propios de una sociedad organizada como un Estado Social y Democrático de Derecho, y van a permitir que se pueda hacer realidad muchos de los postulados de la Constitución de 1991.

Por ello demandamos que la salida al bloqueo actual del proceso de paz no resulte de un acuerdo de élites, sino por el contrario de un proceso que reconozca la inmensa pluralidad y diversidad social, política y cultural de nuestro país. Reclamamos en consecuencia espacios y mecanismos eficientes de participación en la construcción de propuestas y sugerencias para introducir al acuerdo final para la terminación del conflicto armado, respetando los temas esenciales de lo negociado en La Habana, con la legitimidad que nos da representar una porción considerable de los más de seis millones de colombianos que votaron SI.

Rodeamos y apoyamos el proceso de negociación en las mesas de La Habana y de Quito, para que cumplan su propósito principal, la concreción de acuerdos integrales para la terminación del conflicto armado cuyos beneficios ya se ven con la inmensa conquista para la sociedad de que no se estén produciendo víctimas y daños con ocasión del conflicto armado desde que rige el cese bilateral al fuego con las FARC-EP; abogamos porque pronto se pacte un cese al fuego con el ELN, y valoramos la importancia del apoyo y acompañamiento de la comunidad internacional, en particular de las Naciones Unidas, en este proceso.

Por lo anterior solicitamos del gobierno nacional:
• Se establezca una interlocución permanente con el conjunto de organizaciones, iniciativas y plataformas que nos articulamos y movilizamos en defensa del proceso de paz y del Acuerdo.
• Exhortamos al gobierno a respetar y reconocer a los más de seis millones de colombianas/os que votamos SI en el plebiscito del pasado 2 de octubre.
• Se haga público el contenido de los ejes temáticos y de las propuestas que recogió en las múltiples reuniones con voceros del NO y llevó a La Habana para su actual discusión. Es imperioso que sea transparente el proceso de discusión que se está llevando a cabo en La Habana.
• Se aclaren procedimientos y mecanismos para la legitimación, adopción, refrendación e implementación y seguimiento de los acuerdos.
• Se garantice la participación efectiva de la sociedad civil y sus diversas expresiones en implementación y seguimiento de los acuerdos.
• Se den facilidades y garantías para las movilizaciones y acciones que estos sectores de la sociedad autonómamente realizarán.
• Se dé inicio de manera inmediata a la fase pública con el ELN, dando curso al punto 1 de la agenda que prevé la participación de la sociedad en ese proceso y se haga público el acuerdo del Gobierno con el ELN.

Colombia, 11 de noviembre de 2016.